Intervencion Del I.·.M.·.P.·.H.·., Dr. Francisco Bosch Ferré, Soberano Gran Comendador Del Supremo Consejo De España En La Ten.·. Fun.·. Del I.·.M.·.P.·.H.·. Rafael Vilaplana Fuentes, 33, Soberano Gran Comendador “Ad Honorem”

Campamento de Barcino, 09/11/6002 (V.·.L.·.)

UNIVERSI TERRARUM ORBIS SUMMI ARCHITECTONIS
AB GLORIAM INGENTIS
(A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo)
ORDO AB CHAO

SALUD ESTABILIDAD Y PODER

A la Serenísima Gran Maestre de la Obediencia en su calidad de Venerable de este Respetable Taller que trabaja para esta ceremonia como Gran Logia de San Juan.

A todos los Francmasones del Orbe en sus distintos Grados y Cualidades.

A todos nuestros HHH.·. de la Gran Logia Simbólica Española (GLSE-GOEU) y a los presentes encabezados por la Ilustre Serenísima Gran Maestre.

A todos los representantes de Grandes Logias, Grandes Orientes y Supremos Consejos que presentes o por remisión de Balaustres han querido honrar la memoria del H.·.Bolívar.

A todos los Maestros Secretos; a los Grandes Elegidos Perfectos y Sublimes Masones; a los Príncipes Caballeros de la Rosa y de la Cruz; a los Caballeros Kadosh, también conocidos por los Caballeros del Águila Blanca y Negra, a los Grandes Inspectores Inquisidores Comendadores; a los Príncipes del Real Secreto y a los Soberanos Grandes Inspectores Generales que trabajan, todos ellos, bajo la Jurisdicción del Supremo Consejo de España.

A todos los familiares y amigos, que sin pertenecer a nuestra Augusta Orden, se encuentran presentes en este solemne Funeral masónico en recuerdo de su Augusto Padre o Amigo, conocido en el Filosofismo Escocés de los Altos Grados por su nombre profano de Rafael Vilaplana Fuentes que ostentó en su vida masónica el trigésimo tercer grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y por ello era llamado, por todos nosotros, Soberano Gran Inspector General.

A todos ellos me dirijo en mi calidad de Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo Masónico de España y de su Supremo Consejo del Grado 33 y Ultimo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado y les digo: Que esta loa fúnebre, dedicada a mi Maestro, Hermano en Masonería y Amigo, tendrá más de Balaustre intimo y de diálogo entre dos Francmasones de corazón, que de loa fúnebre que ensalce las virtudes profanas y masónicas que le adornaron en su vida biológica y no puede iniciarse de otra manera que diciendo:

“ --- Rafael, este Balaustre y las palabras que lo decoran van dirigidas a ti, porque tú y yo sabemos que en el Oriente Eterno, donde moras desde el Am de nuestro calendario masónico, las podrás escuchar con la claridad intelectual que nos adorna a algunos de nosotros por haber tenido la suerte de contar con un Maestro que nos guiara hacía la Estrella del Conocimiento para intentar, día a día y año tras año, con el esfuerzo del estudio, la paz interna y la imperceptible guía del Maestro, subir, uno a uno, los nueve peldaños de la Gran Obra y obtener, en el último de ellos, la Luz. Luz, de la Sabiduría Eterna que tú conseguiste en vida y que yo, en la orfandad en que me has sumido, continuo y continuaré buscando insistentemente a través del Camino que me enseñaste, con la esperanza que el G.·.A.·.D.·.U.·., en el crepúsculo de mi vida biológica, me otorgue aquello que te fue otorgado.

“ --- Rafael, me vas a permitir que te recuerde, por mi lengua y por mi voz tu dilatada vida al servicio de la Familia Francmasónica mundial y para mejor expresarme, no frente a ti, que no es necesario, sino frente a quienes pudieran escucharme, la voy a fragmentar con nuestro número pitagórico por excelencia: En tres etapas.

La primera, que empieza con tu iniciación en la ciudad de Casablanca en el Reino Alauita allá por la mitad de los años 40 del siglo pasado, concretamente en 1947, y continua con tu trabajo en los Talleres del Grande Oriente Español en el exilio y esporádicamente en los Talleres que trabajaban bajo los auspicios del Gran Oriente de Francia. Circunstancias, las anteriores, que te modelaron para el resto de tu vida masónica y que tuvieron, posteriormente, gran importancia en la restauración de la Masonería en España allá por los finales de los de los años setenta del siglo pasado, ya que elegiste en aquel momento pulir tu piedra cúbica y construir tu Templo bajo los auspicios de Grandes Orientes que defendían y defienden, frente a Grandes Logias, la opción adogmática de nuestra Augusta Orden y la liberal de no entender el Land Marck de la invocación de “A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo”, como obligatoria e inmutable en el tiempo y admitir, dentro de ella, la libertad de opinión y pensamiento. Es decir, optaste por la Masonería progresista y nacional frente a una Masonería inmutable bajo los auspicios y directrices de una Gran Logia no española y ello sin perder nuestra tradición secular.

La segunda etapa, quizás la más prolífica en tu personal calidoscopio masónico, fue la que voy a denominar, si me permites un símil político, la del interior, que abarca, en un primer momento, la clandestinidad y el trabajo que, en la medida de lo posible, se podía efectuar dentro del país, así como los contactos en París con los representantes en el exilio Mejicano del Grande Oriente Español y del Supremo Consejo, a los que cabe añadir los contactos con la Gran Logia y el Gran Oriente de Francia y porque no decirlo, los contactos con los HHH.·.Masones desperdigados por toda la piel de toro y en el exilio francés, porque en el interior y en aquella época, que nos parece tan lejana, caída ya en desuso su aplicación para los Francmasones, continuaba vigente la Ley de Represión del Comunismo y la Masonería y era impensable creer que en España podía existir una Masonería que trabajara con regularidad, aunque nosotros sabemos que existieron Logias operativas intermitentes consideradas, por nuestros Usos y Costumbres, como salvajes, al trabajar bajo la Bóveda Celeste.

Estas circunstancias y los hechos que las rodearon, te permitieron un gran conocimiento directo y personal de la situación masónica interior y exterior así como el mantenimiento de fraternales lazos de amistad personal con toda la Familia Francmasónica española, que refugiada en Francia desde el final de nuestra fratricida guerra civil, nutría todavía las columnas de los Talleres de la Gran Logia y del Gran Oriente de Francia, al propio tiempo que te permitían mantener la ilusión en el regreso al interior del Grande Oriente Español, tu Grande Oriente, que se había exiliado en Méjico en 1939 y mantenía su Soberanía gracias a los HHH.·. mejicanos y a su gran Presidente y esclarecido Masón, Lázaro Cárdenas. La segunda parte de esta etapa, es la que me atañe más directamente porque, recuerda querido y llorado Maestro, que fue a principios de los años setenta, probablemente alrededor de 1974 o 1975, aunque desgraciadamente no puedo recordar el año, en la Sede del Gran Oriente de Francia de la Rue Cadet en París y en el marco de su Convento anual, cuando te conocí, mejor dicho me fuiste presentado por un Alto dignatario de la Orden o de su Consejo como un Hermano español del interior que simbólicamente trabajaba con el nombre de “H.·.Bolívar”. Debo confesar que, en un primer momento, te asocié al H.·.Bolívar que formaba parte del entonces Supremo Consejo del Grado 33 en el exilio francés y debo recordaros, HHH.·. todos, que en aquellas fechas en los Altos Grados se utilizaba, por razones de seguridad, el nombre simbólico en Masonería azul y no el profano como requieren nuestros Usos y Costumbres.

Desde aquella primera presentación que quedó grabada en mi memoria, transcurrieron una serie de años hasta que nos encontramos nuevamente a finales de 1977, acuérdate Rafael, en el interior del País, concretamente en la sede del Ministerio del Interior, ubicada en la Calle Amador de los Ríos de Madrid, aunque a fuer de sinceros mejor sería decir que nos encontramos, casualmente, y tú me reconociste, en el Restaurante Jockey situado enfrente del Ministerio. En aquellos momentos desconocía la razón de tú supuesta presencia en el Ministerio y la he continuado desconociendo siempre, porque jamás te pregunté al respecto, pero intuí que podía tener su razón de ser por la vuelta a España de lo que se ha denominado la legitimidad histórica de la Masonería azul española que se encarnó en la persona del H.·.Jaime Fernández-Gil de Terradillos, Serenísimo Gran Maestre del Grande Oriente Español, exiliado en Méjico desde 1939 en razón al abatimiento de columnas de la Familia Francmasónica española, antes de la terminación de nuestra fratricida guerra civil. El Serenísimo Gran Maestre había enviado previamente a su presencia física en territorio español, un representante del Grande Oriente Español en la persona del H.·.Antonio del Villar Massó, que ostentaba la dignidad de Serenísimo Gran Maestre Adjunto y que provisto de una Pl.·. expedida por la Obediencia y en razón a la documentación que la acompañaba y que avalaba su legitimidad, debía servir para la inscripción de la Obediencia en el Registro de Asociaciones del Ministerio y así, con tal inscripción, conseguir el reconocimiento de la Masonería española dentro de la nueva legalidad de facto del nuevo estado democrático nacido tras el fallecimiento del General Franco Bahamonde, en 1975. La Masonería española en el exilio había esperado la consolidación de la nueva democracia española emanada de las urnas en junio de 1977 y el ingreso de España en el Consejo de Europa para su presentación oficial, aunque no había descuidado, desde 1973, los contactos en el interior del país de los cuales tu fuiste uno de sus pocos protagonistas, aunque luego la historia de la Masonería española, al menos la oficial, no te lo han reconocido.

“ --- Rafael, ya que estamos en una conversación entre dos Masones, voy a comentarte una anécdota que no recuerdo habértela comentado jamás, y que me fue referida por Manolo Fraga Iribarne, que ostentó la condición de Ministro del Interior, en los años 1976 y parte de 1977 y al que me une una cierta amistad desde su época de embajador de España en Londres. Este me comentó, en un momento que no viene al caso y que tampoco recuerdo, pero anterior aunque muy cercano a la reunión que Jaime Fernández-Gil de Terradillos mantuvo con el entonces Ministro del Interior Rodolfo Martín Villa, que éste le había propuesto el ingreso en la Masonería. Manolo Fraga que, entre otras muchas cosas, pertenece a la carrera diplomática, agradeció protocolariamente la oferta y como no podía ser de otra manera, dado su carácter, la declinó. Lo que no sabía Manolo Fraga es que en su propio partido estaba rodeado de masones y que poco tiempo después y ya siendo Ministro del Interior otra persona con la que me une también una cierta amistad desde mis años universitarios de disolución del Sindicato Español Universitario, Rodolfo Martín Villa, le cupo a éste el honor, en 1979, aunque a regañadientes, de inscribir y por tanto legalizar a un Gran Oriente y con ello a la Francmasonería y los Francmasones en España, aunque el camino no fue fácil porque la Abogacía del Estado en el Ministerio del Interior, emitió a la petición de inscripción, informe desfavorable, no tanto por los Estatutos aportados, sino alegando el carácter secreto de la Orden, de sus Tenidas y de sus dirigentes; la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, al amparo de la Ley Jurisdiccional de Protección de los Derechos Personales, falló a favor del Grande Oriente Español y el Tribunal Supremo, por haberse recurrido la Sentencia por parte de la Administración, también falló a favor de la inscripción del Grande Oriente Español en el Registro Nacional de Asociaciones. Éste fue inscrito como Grande Oriente Español (Masonería Regular Española) y aquí, aunque antes ya existieron, empezaron tus problemas y los de la Masonería que tu representabas, la denominada Masonería adogmática o liberal que secularmente había trabajado en nuestro país desde principios del siglo XIX.

“ --- Rafael, yo creo que todos los Francmasones lloramos ese día de octubre de 1979, porque se habían terminado casi 43 años de masacre en España de su Familia Francmasónica, y más de dos siglos en los que la Masonería, unas veces estuvo prohibida y otras veces solo estuvo tolerada, pero jamás autorizada. La alegría fue inmensa, aunque el daño estaba hecho y la incomprensión social hacia nuestra Augusta Orden enraizada de tal forma en la sociedad española que, tanto cuando iba ebria de democracia tanto cuando estaba sobria de la misma, jamás la admitió como un hecho normal en la sociedad civil. Tu conociste sus consecuencias.

“ --- Rafael, desconocí durante varios años a partir de nuestro segundo encuentro, aunque me enteré a medianos de los años ochenta del siglo pasado del pase al Oriente Eterno en 1977 de tu amada esposa y de la tristeza en que te sumiste durante un largo período de tiempo así como de tus sinsabores con los HHH.·. de la Logia Catalunya (1976) que trabajo bajo la Bóveda Celeste y que nunca creyó en la voluntad del Grande Oriente Español de instalarse nuevamente en España reuniendo bajo su Bóveda a los HHH.·. del interior; de la fundación, después de tu Pl.·. de Quite, de la Logia Catalunya, de la Logia Minerva - Lealtad (1977), del Alzamiento de Columnas, de la Matritense en Madrid y de la Ilice Constante en Alicante, con la voluntad de instalar nuevamente en el interior a tu Grande Oriente Español; de la importantísima reunión en La Unión (Murcia) en 1978, en la que doblegada la voluntad del Grande Oriente Español en el exilio se propuso al H.·.Francisco Espinar Lafuente como Serenísimo Gran Maestre de la Obediencia, para poderla reinstalar en España y conseguir la continuidad histórica de la Masonería republicana, exiliada en 1939, con la que operaba en el interior; de la constitución en Madrid del Gran Oriente Español Unido (1978) dada la situación jurídica por la que atravesaba el Grande Oriente Español, de tu separación del mismo por la irregular voluntad de mantener relaciones y solicitar el reconocimiento de la Gran Logia Unida de Inglaterra; de tus sinsabores con los representantes para Europa y para España del Grande Oriente Español y de tu separación del mismo en razón a su falta de libertad de pensamiento y su voluntad de mantener relaciones formales tanto con la jerarquía de la Iglesia Católica, según se declaraba en el manifiesto aparecido en el ABC en noviembre de 1977, como con la Gran Logia Unida de Inglaterra, sometiéndose a su política y directrices, todas ellas contrarias a lo que había tradicionalmente propugnado el histórico Grande Oriente Español, tu Grande Oriente.

“ --- Rafael, supe también de la Fundación de la Gran Logia Simbólica (1980), después de tantos sinsabores y a partir de la Logia Minerva - Lealtad, y de las sucesivas incorporaciones a la nueva Obediencia de la Humanitas Gerundensis, del Triángulo José Romeu en Castellón, de la Logia La Luz, de la Blasco Ibáñez en Valencia, de los Caballeros del Teide en Tenerife y de nuestra Logia a la que se le dio el número 7. Rafael, a veces el G.·.A.·.D.·.U.·. es sabio en sus designios ya que nos otorgó el segundo número pitagórico por excelencia.

“ --- Rafael, ya que estamos en una conversación íntima y personal, también supe de tus nuevos sinsabores con la nueva Obediencia, que culminó con la, llamémosla, irradiación de ella y que tan mal supo en Europa y especialmente en el seno el Gran Oriente de Francia, siendo ello el factor decisivo para mi irrupción en la Masonería española.

“ --- Rafael, supe también en esta nueva etapa, la de la nueva época del Gran Oriente Español Unido y ahora ya por conocimiento directo, del levantamiento de Columnas de la nueva Logia Justicia 7, en la que yo me integre así como del resto de Logias que conformaron la Obediencia renovada. Acuérdate, querido Rafael, de la Logia de Gerona en el magnífico local del Call y de las Logias de Málaga y Oviedo que permitieron reanudar, con fuerza y vigor, los trabajos en el reinstalado y reconstituido Gran Oriente Español Unido. Viví los años de reconocimiento internacional y la travesía del desierto, así como pequeños sinsabores que se debieron a envidias y rencillas como lo fue por ejemplo, el tema de denegarnos el ingreso de nuestra Obediencia, por oposición de la Gran Logia Simbólica Española, en el Clipsas. Esta travesía del desierto duró hasta que pudimos iniciar con una delegación compuesta por el H.·.Miguel Baygual Llobet, 33 y el H.·.Juan García Grau, 33, a la sazón Serenísimos Grandes Maestres del Gran Oriente Español Unido y de la Gran Logia Simbólica Española, el proceso de fusión de ambas Obediencias que culminó, gracias al H.·.Xavier Otaola Bajaneta, 33, también Serenísimo Gran Maestre, en el año 1998 y que se llevó a cabo y se formalizó, sin tu querida presencia, morando ya tu, en razón a tu cruel enfermedad, en el Z.·.de Cádiz y que dio lugar después de su firma, con ocasión del Convento anual de la Gran Logia Simbólica Española de Madrid en 1999, al nacimiento de la nueva Obediencia: La Gran Logia Simbólica Española (GLSE-GOEU), que desde entonces, y para que lo sepas desde el Oriente Eterno, es la hegemónica en el Estado.

La tercera etapa, que se inicia y concluye en el Zenit de Cádiz, prefiero no comentarla, aunque no huyo de ella. Para qué comentarla?, si todos la conocemos y todos pasaremos por ella de mejor o peor grado. Prefiero continuar nuestra conversación entre HHH.·.francmasones.

“ --- Rafael, tú has sido durante mas de cincuenta años un Francmasón de Logias de San Juan y al igual que yo ambos sabemos que la plenitud del conocimiento masónico se adquiere con la Maestría pero que el perfeccionamiento se obtiene con el conocimiento del Filosofismo de los Altos Grados, y dentro de ellos pasando por los grados rojos de las Sublimes Logias de Perfección y de los Capítulos Rosacruz, por los negros de las Asambleas de Caballeros Kadosh también conocidas por Areópagos y por los blancos que culminan en el Supremo Consejo del Grado 33 y Ultimo de nuestro centenario Rito. Pues bien, desde aquel día de 1977, que entablaste conocimiento y digamos amistad precaria en París con el H.·.Juan Pablo García Alvarez, 33, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo del Grado 33 del R.·.E.·.A.·.A.·. para España que también se había exilado en Méjico y que había mantenido su Jurisdicción operativa gracias al Balaustre 25, de 5 de febrero de 1943, del Supremo Consejo para la Jurisdicción de los Estados Unidos Mejicanos, tenías muy presente y yo contigo que en la Masonería mundial no se concibe una Obediencia sin su correspondiente Supremo Consejo, relacionándose ambos a través de un Tratado de Amistad y Mutuo Reconocimiento, aunque ello no siempre ha sido así. Pues bien a partir de 1980, trabajaste por la restauración del creado en 5 de julio de 1811 por el marqués Grasse-Tilly, pero fuiste tan consciente como lo he sido yo siempre, de una cierta falta de continuidad histórica del Supremo de España y por ello solicitaste, conforme disponen nuestras Grandes Constituciones, Carta patente al Supremo Consejo de Gran Colegio de Ritos del Gran Oriente de Francia, para reinstalar en España el Supremo Consejo del Rito. Quienes conocemos los vericuetos jurídicos te dijimos que en aquella operación solamente habías cometido un error, error que hemos corregido posteriormente, que fue la no reivindicación en sus Estatutos de la continuidad histórica del fundado en 1811 y la no inscripción inmediata en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior.

“ --- Rafael, no deseo explicarte más cosas del Supremo de España, las has conocido directamente por el H.·.Miguel Baygual o por mi en estos últimos años, pero debo decirte que después del pase al Oriente Eterno del H.·.Miguel Baygual, el Supremo de España es el cuarto del Orbe detrás de Francia, Bélgica e Italia y mantenemos relaciones con más de cincuenta Supremos Consejos Hermanos, especialmente con los de habla española y que la Jurisdicción opera en casi todo el Estado. Tu obra, Rafael, ha fructificado y crecido gracias a tu tesón.

“ --- Rafael, tú y yo sabemos muchísimas más cosas de la Masonería en España pero las dejamos para otras charlas, para otras “caussettes”, como diríamos en Francia o para cuando el G.·.A.·.D.·.U.·. nos una en el Oriente Eterno, porque tu vida masónica es tan extensa y tan rica que no puede terminarse en una sola conversación y además, si agotáramos el tema, ¿de qué hablarías con tantos y tantos HHH.·. que ya moran contigo en el Oriente Eterno?.

¿De qué hablarías con los HHH.·.Pedro Carrasco y Eduardo Orenes, que tú iniciaste en los VVV.·. de Casablanca; con los HHH.·.Espinar, Martínez Nieto, Torío, Morlanes y otros tantos de la primera etapa.

¿De qué hablarías con los HHH.·.Lluís Salat, Foc Premeditat, y otros tantos de la Logia Catalunya, la primera de nuestros VVV.·.; con el H.·.Tomás Acero, bastión en París de la corriente adogmática de la Francmasonería que por tal razón fue irradiado del Grande Oriente Español; con los HHH.·.Leandro, Alfredo, Adriano, Ignacio, Franqueza, Justicia y Francisco Hernández, que conformaron el primer Cuadro de Oficiales de la Logia Minerva Lealtad; con los HHH.·., porque así procede denominarlos, Fernández-Gil de Terradillos, Del Villar Massó y García Borrajo, del Grande Oriente Español traicionado; con los HHH.·. García Alvárez, Bernardo, Carreras, y Olazarán, del Supremo Consejo para España; todos ellos de tu segunda etapa.

¿De qué hablarías con los HHH.·.Navarro Fernández, Fajardo Martín, Llansó Simó, Baygual LLobet, Duran Vinardell, Martínez Palau y otros tantos de la tercera etapa, que a pesar de no ser nombrados, están presentes tanto en tu memoria como en la mía.

“ --- Rafael, Hermano mío, Maestro llorado, durante toda tu vida has sido el espejo de lo que ha sido la Masonería en España desde el levantamiento de Columnas de la Matritense en Madrid, en 1723. Levantamientos de Columnas de Logias que han trabajado bajo la Bóveda Celeste; levantamiento de Balaustres eximios; fundaciones y refundaciones de Obediencias; separaciones y escisiones de Talleres, Obediencias y Supremos; llevadas a cabo unas veces de forma civilizada y otras veces, la mayoría, con puñaladas traperas y traicioneras, eso sí, asestadas con facas albaceteñas; la falta de una verdadera Tradición masónica al uso en Francia o en Inglaterra, o si lo prefieres, Rafael, en Escocia, por lo que tú y yo sabemos; persecuciones atroces y a muerte contra nuestros HHH.·. por Monarquías absolutas; por Gobiernos liberales o conservadores; persecuciones por Dictaduras horrendas y miles de tropelías más por defender nuestra divisa de: “Libertad, Igualdad y Fraternidad” y desear lo mejor para nuestro Mundo y los Hombres y las Mujeres que lo pueblan sin distinción de religión, sexo, raza o condición humana. Pero si tu vida masónica ha sido reflejo de lo anterior y tú, H.·.Bolívar, lo has padecido, también hay que decir que desde tu nacimiento para la Orden Masónica allá en el lejano 1947, decidiste labrar tu piedra cúbica y construir tu Templo de una determinada forma y jamás has cambiado de pensamiento en tu camino, hecho del que muchos HHH.·. no pueden, aunque lo hagan, vanagloriarse.

“ --- Rafael, Hermano mío, creo que es el momento de terminar nuestra charla ya que se acerca la medianoche en punto y los Masones a estas horas terminamos nuestro trabajo a la espera de la Estrella del Alba, que no es otra cosa que la inmortalidad del Ka egipcio. Despidámonos pues, ya sea con el “au revoir” que utilizábamos en París, ya sea con nuestro Tr.·.Ab.·.Fr.·. y el Os.·. de Paz.

¡ Gimamos ¡ , ¡ Gimamos ¡ , ¡ Gimamos ¡ , pero esperemos.

Larga vida en el Oriente Eterno al H.·.Bolívar. Larga vida en el Oriente Eterno al Soberano Gran Inspector General, Rafael Vilaplana Fuentes.

Larga vida a la Gran Logia Simbólica Española - Gran Oriente Español Unido. Larga vida a su Supremo Consejo, el Supremo Consejo Masónico de España.

HE DICHO