El tratado de alianza de potencias masónicas de 1834
La primera tentativa para crear una unión entre Supremos Consejos es el denominado "Tratado de Alianza" concluido en París (23/02/1834), entre los Supremos Consejos de Francia de Bélgica, del Brasil y el Supremo Consejo unido del hemisferio occidental (cuyo Soberano Gran Comendador era el marqués de Sainte-Rose y conde de Saint-Laurent). En dicho Tratado de Alianza se repite la imposibilidad de que exista más de un Supremo Consejo en un mismo país y que ninguna potencia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado puede fusionarse con otra potencia masónica que ejerza otro rito. Adicionalmente el Tratado tenía como objeto: mantener los dogmas, principios y doctrinas del Escocismo; hacer observar las constituciones, leyes y reglamentos de la Francmasonería; mantener la independencia e integridad de cada Supremo Consejo; restablecer y hacer respetar la antigua disciplina de la Orden; proclamar el reconocimiento de las Grandes Constituciones, Institutos, Estatutos y Reglamentos Generales del Rito Escocés Antiguo y Aceptado; la defensa mutua contra toda asociación masónica no regular; la vigilancia para la selección de los candidatos o postulantes a los diversos grados. Adicionalmente, el Tratado proclamaba la necesidad de reunirse cada cinco años con los Delegados de los otros Supremos Consejos aliados. A dicho tratado se adhieren, posteriormente, los Supremos Consejos de Italia, el Reino de las Dos Sicilias y España y se publicaron "in extenso" las Grandes Constituciones de 1783 en versión de la copia latina (versión de Saint-Laurent).